Como probablemente sepan, los domingos por órdenes de mi mami la familia se despierta temprano (para ser domingo), nos medio arreglamos (personalmente solo me pongo la primera ropa que encuentro y que aún no huele mal) y nos dirigimos presurozos hacia coyoacán.
Destino exacto: La Iglesia de San Juan Bautista.
Previamente he manifestado el desagrado que me causa entrar a oir misa y por ello y después de años y años de quejas (totalmente fundamentadas gente!, no es cualquier berrinchito a pesar de lo que me digan) mi benévola madre me ha accedido el derecho a ausentarme de dicho recinto.
En efecto, ahora, a diferencia de ocasiones previas donde prefería quedarme a dormir apaciblemente en casa mientras mi familia acudía a recibir una "bendizquiada" (dícese del acto realizado por el sacerdote en turno consistente en el lanzamiento a las multitudes congregadas de liquido denominado "agua bendita" o la recepción del movimiento manual que en forma de "señal de la cruz" realiza el mismo hacia los feligreses) los acompaño con singular alegría ya que sé de antemano que las mañanas de domingo consistirán para mi en la bella e incomparable ingesta de mi gran amor, "El capuchimoca".
Así, todos los integrantes de la familia Moreno López estamos contentos y de acuerdo en el curso que se sigue los domingos:
Paso 1: Despertar temprano y ponerse medio decentes.
Paso 2: Adquirir capuchimocas, capuchinos y americanos (ligeros, no aguantamos el normal)
Paso 3: Dirigirnos hacia la Iglesia de San Juan Bautista, donde yo tomo un camino distinto hacia las fabulosas (y en ésta época heladas) bancas que rodean la fuente de los coyotes.
Paso 4: Pasar la siguiente hora en misa y leyendo el periódico escuchando música ad hoc y tomando cafe, respectivamente.
Paso 5: Desayunar felizmente en familia (recordemos que "felizmente" es un término relativo)
Ahora bien, mientras leo el periódico en el centro de coyoacán no puedo evitar admirarme de la cantidad y tipo de gente que acude a esa hora a hacer, lo que sea. Nunca faltan los abuelitos que llevan a los nietos a que corran al rededor de la fuente, los papás que llevan a los hijos a andar en bicicleta, los novios que se encuentran para hacer quien-sabe-que-cosas, la chica arisca que toma café, lee el periódico y escucha música y claro, ya que es un punto del recorrido, los típicos extranjeros que a las 9 de la mañana me piden les tome una foto grupal frente a la fuente. Son (somos) gente de todos los días.
Termino el café, doblo el periódico y apago el ipod, me levano de la banca y me dirijo a la entrada de la iglesia donde mi familia está saliendo.
-Que tal la misa? - Muy lindo, cantaron la canción que le gusta a tu hermana.
-Te pongo agua bendita!! Rápido que se seca!
-En dónde desayunamos? Tengo hambre mano.
I am no better, and neither are you, we're all the same, whatever we do (Every Day People - Sly and The Familly Stone)