Personalmente estoy completamente en contra de la iglesia como una institución, (hago aclaración, estoy en contra de la iglesia, no de la fe) sin embargo me deje arrastrar por mi madre en razón de que me prometió que despues de una hora de aguantar el monólogo de un señorcito en sotana se me recompensaría con un delicioso capuchimoka seguido de un nutritivo desayuno en algún restaurant cercano.
Asi las cosas, unos metros antes de entrar a la iglesia, la matriarca me indica con una mirada severa que me quite los audífonos y pause la canción que me daba ánimos para entrar al recinto aquél - now that I'm here, now that you're near, in Xanaduuuu - por un momento contemplo la opción de aplicar la táctica de Homero en la iglesia y dejarme los audífonos, siendo el único peligro gritar "in XA - NA -DUUUUU........XANADU-U-U!" cuando el de la sotana diga "oremos" o algo así, sin embargo, decido no hacerlo y aguantar cual martir todos y cada uno de los ritos de la iglesia católica mexicana que en esta versión, que denomino la 2.0, ahora el padrenuestro no se reza...hay que cantarlo (situación que para mi disgusto alarga aún mas la misa).
Pasados casi cincuenta minutos (hace cuarenta que determiné que el capuchimoka y el desayuno no valen tal suplicio) recapitulo los hechos contenidos en esos segundos acumulados de acuerdo a la secuencia aprendida en la primaria de la orden plancartina dirigida por monjas marianas -valor y respeto!-:
Padre nuestro.....listo
Dense la paz.....listo
Sangre y cuerpo de cristo....listo
Lo que significa que ya se acerca la muy esperada frase "la misa ha terminado - demos gracias al señor", pero NO, sorpresa sorpresa, ahora también en la versión 2.0 se introduce un nuevo bloque denominado "avisos a la comunidad" lo que significa que tienes que escuchar que al nietecito de Doña Francisca lo van a hacer acólito y que se nos invita a los jóvenes a unirnos a la estudiantina y al circulo de lectura cristiana y demás; avisos que duran otros diez minutos, como buen cristiano hay que aguantarselos por que no te puedes ir hasta que no te den la bendición, entonces, paciencia.
Por fin, demos gracias al Señor, claro que le doy las gracias!, con la tripa rugiendo y un humor de perros, me dirijo presurosa a la salida, apartando cuidadosamente a las octagenarias que se arremolinan junto a San Charbel "es milagrosísimo" según escuche decir; ahora si, sean bienvenidos los alimentos y las bebidas, capuchimoka allá voy!!.......................XANADU!!